La revisión podológica del pie diabético en AlcoFisio (Alcobendas) valora la sensibilidad, el estado de la piel y las uñas y los puntos de presión con riesgo de lesión. Se realiza con material estéril y sirve para detectar a tiempo lo que conviene vigilar, en coordinación con el seguimiento médico que ya tenga el paciente.

El cuidado del pie diabético en Alcobendas es revisión podológica preventiva para pacientes con diabetes o riesgo vascular. Controlamos piel, uñas, sensibilidad y presiones, y actuamos pronto si aparece cualquier cambio. En diabetes, una herida que pase desapercibida puede complicarse.
Qué incluye la revisión
- Inspección de la piel: durezas, fisuras, sequedad, lesiones, color, temperatura.
- Valoración de las uñas: forma, grosor, infecciones, uña encarnada.
- Exploración de sensibilidad y pulso pedio.
- Análisis del apoyo y presiones plantares.
- Quiropodia adaptada con material estéril de un solo uso.
- Consejos de autocuidado, calzado e hidratación.
Signos de alarma
- Heridas o úlceras que no cierran.
- Cambios de color en el pie.
- Hormigueo o pérdida de sensibilidad.
- Dolor al caminar que mejora al parar.
- Hinchazón o calor en el pie.
Si presentas cualquiera de estos signos, consulta con tu médico y, en paralelo, pide revisión podológica.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto revisar?
Cada 3-6 meses, y antes si aparece cualquier lesión.
¿Sustituye al control médico?
No. Es complementaria al seguimiento de tu médico o endocrino.
¿Hacéis plantillas en pacientes diabéticos?
Cuando es necesario, sí, tras valoración podológica completa.
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- ☎ 910 85 29 25 / 640 14 34 66
- 📍 C. Marquesa Viuda de Aldama, 62 — Alcobendas
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Centro sanitario autorizado · CS16218
Qué revisamos en una consulta de pie diabético
El objetivo no es tratar una molestia puntual, sino detectar a tiempo lo que puede complicarse. Por eso la revisión sigue siempre el mismo orden.
- Sensibilidad: exploración con monofilamento y diapasón para ver si hay pérdida de sensación protectora.
- Estado de la piel: sequedad, fisuras, maceración entre dedos, zonas de roce.
- Uñas: engrosamiento, encarnamiento, signos de infección.
- Puntos de presión: durezas que indican sobrecarga y pueden derivar en lesión.
- Calzado: revisión del que usas a diario, que suele explicar buena parte de lo que aparece.
Por qué la prevención cambia el pronóstico
Cuando hay pérdida de sensibilidad, una rozadura puede pasar desapercibida durante días. Ese es el motivo por el que una revisión periódica y con material estéril tiene tanto valor: permite ver lo que el pie ya no avisa.
En AlcoFisio trabajamos siempre como complemento del seguimiento médico que ya tengas, nunca en sustitución. Si detectamos una lesión o signos que requieren valoración médica, te lo indicamos para que lo consultes cuanto antes.
Cuidados diarios que sí marcan diferencia
- Mirar los pies cada día, incluida la planta y entre los dedos.
- Secar bien sin frotar y aplicar crema, evitando los espacios interdigitales.
- Cortar la uña recta y sin apurar; si no llegas bien, mejor en consulta.
- Nunca usar callicidas ni limar durezas por tu cuenta.
- Comprobar el interior del zapato con la mano antes de calzarlo.
- No caminar descalzo, tampoco en casa.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo revisarme?
Depende del riesgo que tengas. La periodicidad se fija en la primera valoración según sensibilidad, estado de la piel y antecedentes.
¿Puedo hacerme la quiropodia normal?
Sí, pero con criterio distinto y material estéril. Por eso la quiropodia en estos casos se plantea dentro de la revisión, no como sesión suelta.
¿Qué hago si me sale una herida?
No la trates por tu cuenta. Cúbrela, evita apoyar sobre ella y consulta pronto: en un pie con sensibilidad reducida el tiempo cuenta.