Las ondas de choque son una de las técnicas que utilizamos en Clínica AlcoFisio dentro de la fisioterapia avanzada. Aplican pulsos de presión de alta energía sobre el tejido lesionado para estimular su propia respuesta de reparación, y las empleamos siempre dentro de un plan con terapia manual y ejercicio, nunca como tratamiento aislado.
Qué son las ondas de choque
Son ondas acústicas que atraviesan la piel y liberan su energía en el tendón, el músculo o la fascia que queremos tratar. Ese estímulo mecánico aumenta el riego sanguíneo de la zona, moviliza el tejido degenerado y modula la señal de dolor, de forma que el tejido responde mejor al trabajo manual y a los ejercicios que el paciente hace después.
No es un tratamiento de calor ni una corriente: lo que llega al tejido es presión. Por eso se nota distinta a la diatermia y se usa en problemas distintos. En la clínica trabajamos con un equipo de ondas de choque radiales Shockmaster 300. La sesión la realiza siempre un fisioterapeuta colegiado, que decide la zona exacta, la energía y el número de impactos según lo que encuentra en la valoración.

Para qué usamos las ondas de choque
- Tendinopatías de hombro, codo, cadera y rodilla que llevan tiempo sin resolverse.
- Fascitis plantar y dolor en el talón, con o sin espolón calcáneo.
- Tendinopatía del tendón de Aquiles.
- Tendinopatía rotuliana y del glúteo medio, habituales en corredores.
- Calcificaciones dentro del tendón, sobre todo en el hombro.
- Puntos gatillo y zonas de dolor miofascial que no ceden con la terapia manual.
Ondas radiales y ondas focales: cuál usamos y por qué
Hay dos familias de ondas de choque. Las radiales dispersan la energía desde la superficie y cubren un área amplia: funcionan bien en musculatura, fascia y tendones accesibles. Las focales concentran la energía en un punto más profundo y se reservan para casos concretos.
En Clínica AlcoFisio trabajamos con ondas radiales, con equipo Shockmaster 300, que cubren la mayoría de los casos que vemos en consulta: fascitis plantar, epicondilitis, tendón de Aquiles, rotuliana y glúteo medio. Si tu caso necesitara ondas focales te lo diremos y te orientaremos, en lugar de aplicarte lo que tenemos porque es lo que tenemos.
Ver antes de tratar: la ecografía en consulta
Tenemos ecografía musculoesquelética en la propia consulta, y es lo que nos permite decidir si las ondas de choque son la técnica adecuada para ese caso o si conviene otra. Vemos el estado del tendón, localizamos con precisión el punto que hay que tratar y, en las sesiones siguientes, comprobamos cómo está evolucionando el tejido en lugar de guiarnos solo por la sensación del paciente.
Cómo es una sesión
La sesión dura unos 60 minutos y empieza por la valoración. La aplicación de las ondas en sí ocupa unos minutos por zona: se pone gel, se apoya el cabezal sobre la piel y se trabaja el punto localizado. Se nota una molestia sorda mientras se aplica, y el fisioterapeuta ajusta la energía para que sea tolerable; lo normal es que esa molestia desaparezca al terminar.
El resto del tiempo se dedica a terapia manual y a los ejercicios que el paciente tiene que repetir en casa, que son los que consolidan el resultado. Lo habitual es encadenar varias sesiones separadas por una semana y volver a valorar con ecografía, en lugar de fijar un número cerrado desde el primer día.
Qué notarás después de la sesión
Lo habitual es notar la zona algo dolorida durante las 24 o 48 horas siguientes, parecido a una agujeta localizada. Es la respuesta esperada del tejido, no una complicación. Hay pacientes que notan alivio el mismo día y un repunte al siguiente: eso tampoco significa que haya ido mal.
Puedes hacer vida normal. Lo que pedimos es evitar el esfuerzo intenso sobre esa zona las primeras horas y mantener los ejercicios pautados, que son los que consolidan el resultado.
Cuándo no usamos ondas de choque
- Sobre una zona con trombosis o con problemas circulatorios importantes.
- En personas con alteraciones de la coagulación o en tratamiento anticoagulante.
- Sobre un proceso tumoral o una zona en estudio por ese motivo.
- Con infección activa, herida abierta o lesión en la piel de la zona.
- Directamente sobre grandes vasos, nervios principales, pulmón o cabeza.
- Con fiebre o con una infección general en curso.
La lista no es exhaustiva. En la primera visita el fisioterapeuta repasa contigo tus antecedentes y la medicación que tomas, y si las ondas de choque no son adecuadas en tu caso te lo dice y se plantea otra vía.
Opiniones de pacientes en Google, con una media de 4,9 sobre 5. Puedes leerlas todas en opiniones.
Preguntas frecuentes
¿Duele el tratamiento con ondas de choque?
Se nota. La mayoría de pacientes lo describe como una molestia sorda y soportable mientras se aplica, que se va al terminar. La energía se regula durante la propia sesión, así que si en algún momento resulta excesiva se baja.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
Depende del tejido y del tiempo que lleve la lesión. Trabajamos por tandas de varias sesiones semanales y volvemos a valorar con ecografía antes de decidir si hay que continuar. Preferimos revisar sobre el tejido que prometer un número de antemano.
¿Puedo seguir entrenando mientras me trato?
En la mayoría de los casos sí, con ajustes. Parte del trabajo consiste precisamente en decidir qué carga puede tolerar el tendón en cada fase, y eso se pauta en consulta junto con los ejercicios.
¿En qué se diferencian de la diatermia?
La diatermia genera calor dentro del tejido y se usa sobre todo para preparar la zona y mejorar el riego sanguíneo. Las ondas de choque aplican presión y buscan estimular la reparación de un tendón concreto. Son complementarias y en algunos planes se combinan.
¿Desaparece el espolón con las ondas de choque?
El objetivo del tratamiento es el dolor y la función del pie, no la imagen. Un espolón puede seguir viéndose en la radiografía y el paciente caminar sin molestias, porque lo que duele habitualmente es la fascia, no la calcificación en sí.
¿Necesito informe o derivación médica?
No es imprescindible para venir a la valoración. Si traes pruebas de imagen o un informe previo, sí ayuda: nos ahorra tiempo y nos da contexto de lo que ya se ha probado.
¿Puedo ir a trabajar después de una sesión?
Sí. No necesitas reposo ni que te acompañe nadie, y puedes conducir. Solo notarás la zona algo sensible durante uno o dos días.
¿Hay que guardar reposo entre sesiones?
Reposo absoluto no, al contrario. Entre sesiones se mantiene la carga que el tendón tolera, que es la que pautamos en consulta. El reposo total suele empeorar una tendinopatía, no mejorarla.
¿Se pueden aplicar si ya me han infiltrado?
Depende de qué se infiltró y cuándo. Es un dato que conviene decirnos en la primera visita, junto con el informe si lo tienes, porque cambia los plazos y a veces la indicación.
¿Cuánto cuesta una sesión?
Las tarifas de todos los servicios están publicadas y actualizadas en nuestra página de tarifas. Si tienes convenio con algún club o empresa de la zona, dínoslo al pedir cita y lo comprobamos en recepción.
Otras técnicas de fisioterapia avanzada
Las ondas de choque forman parte de nuestra fisioterapia avanzada en Alcobendas, junto con la diatermia, la electrólisis percutánea (EPI) ecoguiada y la ecografía en consulta. En la valoración se decide qué combinación tiene sentido para tu caso.
Pide tu valoración
Si llevas tiempo con un dolor de tendón que no mejora, lo primero es ver el tejido y valorar. Puedes pedir cita desde la página de contacto o escribirnos por WhatsApp al 640 14 34 66. Estamos en la calle Marquesa Viuda de Aldama, 62, en Alcobendas, de lunes a viernes de 10:00 a 21:00.
Contenido elaborado y revisado por el equipo de fisioterapeutas colegiados de Clínica AlcoFisio (Alcobendas, Madrid). Última actualización: octubre de 2026. Nuestro equipo está colegiado en el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.