Una parte de los dolores de cabeza y de los vértigos tiene un componente cervical y mandibular que se puede valorar y tratar con las manos. Otra parte no lo tiene, y ahí lo honesto es decirlo y derivar. Esta página explica cuál es cuál.
Primero, lo que hay que descartar
Antes de cualquier tratamiento manual se valora si el cuadro encaja o no. Hay señales que obligan a parar y derivar al médico: dolor de cabeza que aparece de forma brusca y muy intensa, cambios en la visión o en el habla, pérdida de fuerza, fiebre con rigidez de nuca, vértigo acompañado de alteraciones neurológicas, o un patrón de dolor que ha cambiado claramente en las últimas semanas.
Si algo de esto está presente, no se trata: se deriva. Sin excepciones.
Cefalea tensional y migraña: qué se puede trabajar
Cuando el cuadro está valorado y encaja, se trabaja sobre:
- La musculatura suboccipital y cervical alta, que a menudo refiere dolor hacia la frente y la sien.
- La articulación entre el cráneo y las dos primeras vértebras.
- La mandíbula, cuando hay apretamiento nocturno o bruxismo. Ese abordaje tiene su propia página: fisioterapia de la ATM.
- Los puntos gatillo activos del trapecio superior y del cuello, con terapia manual o punción seca si procede.
- Los hábitos que mantienen la tensión: pantalla, postura de trabajo, sueño, carga.
Se trabaja también con osteopatía craneal, que es la modalidad que mejor encaja en estos cuadros.
Vértigo de origen cervical
No todos los vértigos son cervicales, y la mayoría no lo son. El vértigo posicional paroxístico benigno, por ejemplo, tiene su propio abordaje y su propia valoración. Lo que sí se puede explorar aquí es el componente cervical: si el mareo aparece con determinados movimientos de cuello, si hay restricción marcada en cervical alta y si la sintomatología se reproduce a la exploración.
Cuando el patrón no encaja, se deriva a otorrinolaringología o al médico de referencia.
Qué se puede esperar
No se promete la desaparición del dolor de cabeza ni del mareo. Lo que se plantea es medir: intensidad, frecuencia y días con síntoma antes de empezar, y volver a medir a las tres o cuatro sesiones. Si no hay cambio, se replantea o se deriva.
Cómo es una sesión
60 minutos. Valoración detallada del patrón —cuándo aparece, qué lo desencadena, qué lo alivia—, exploración cervical y mandibular, y reproducción de síntomas si es posible. Después, trabajo manual suave y pautas concretas para el día a día.
Preguntas frecuentes
Llevo años con migrañas. ¿Tiene sentido venir?
Tiene sentido valorarlo. En la primera sesión sabrás si tu caso tiene componente cervical o mandibular abordable, y si no lo tiene también se te dirá.
¿Sustituye a mi tratamiento?
No. No se suspende ni se modifica ninguna medicación. Eso lo decide tu médico.
¿Y si el vértigo no es cervical?
Se te deriva. Es lo más frecuente, y forma parte del trabajo.
¿Cuántas sesiones hasta saber si funciona?
Tres o cuatro, con medición antes y después. Si no hay cambio, se cambia de plan.
¿Sois osteópatas titulados?
Fisioterapeutas colegiados con formación en osteopatía (D.O.). Centro sanitario autorizado CS16218.
Quién lo hace
El abordaje osteopático en AlcoFisio lo realizan fisioterapeutas colegiados con formación específica en osteopatía: Ángel Suárez-Valdés (colegiado CPFCM 18545) y Javier de Vicente (colegiado CPFCM 9615). En España la osteopatía no es una profesión sanitaria independiente: quien te trate debe ser un profesional sanitario colegiado, y puedes comprobarlo en la página de nuestro equipo.
Pide tu valoración
60 minutos, valoración incluida. Puedes pedir cita en el 910 85 29 25, por WhatsApp en el 640 14 34 66 o desde el formulario de contacto.